sábado, 2 de mayo de 2009

El vampiro de Brooklyn

El vampiro de Brooklyn, Servicio secreto, nº 64, Bruguera, Barcelona, 1951, ilustraciones interiores de E. Giner
Novela ambientada en Nueva York donde el mundo de los mafiosos, los inversores en bolsa y de los perdedores sociales se entremezcla en una trepidante acción.
En plena Nochebuena, Roy Curtis es un hombre desesperado; tras un brillante historial en la Guerra, no ha sabido adaptarse a la vida civil. Sin trabajo a causa de un intento de robo en la empresa donde ejercía de contable, malvive por las calles de Nueva York; prometido a la bella Norma Randall, sufriendo por su amor y su generosidad. En plena desesperación recibe una singular propuesta de un elegante desconocido que se presenta como Gregor Manson; sustituir a su jefe, al Vampiro de Brooklyn, Dark Scotty, que se acaba de suicidar y aparentar que el fallecido es él. Curtis es llevado al elegante piso de soltero de este tiburón de las finanzas y allí descubre su cuerpo sin vida y su enorme parecido. A pesar de saber el dolor que causará a su prometida, acepta. Espera recibir una importante cantidad de dinero para poco después reiniciar su vida con ella
El suicidio de Scotty tuvo como detonante la presión a la que era sometido por un mafioso, Hobart Loring, que a su vez era presionado por otro mafioso, Randolf Ventura; todo ello tenía como objetivo conseguir una fórmula científica que estaba elaborando el científico James Adams, amigo de Scotty. Curtis, hombre mucho más duro, planta cara a Loring y no sólo eso sino que decide asaltar la casa del científico, fuertemente custodiada, y hacerse con la fórmula ante la evidencia de que el negocio mueve millones.
La policía encuentra el aparente cadáver de Roy Curtis que, destrozado por el balazo que le mató, es reconocido por Norma como el de su novio; ella jura vengarse de aquél que arruinó a su familia y que le impidió tener dinero para ayudar a su prometido: un inversor conocido como el vampiro de Brooklyn.
Curtis-Scotty asalta el laboratorio de Adams y secuestra a éste y a los policías que lo vigilaban; con la fórmula en sus manos decide presionar a Ventura -que había asesinado a Loring por inoperante- para recibir millones de dólares por la fórmula; poco después recibe la visita de Sandra Scotty, hermana de Dark, ahora una viuda millonaria, que ha vuelto desde Europa. Ella, antigua amante de Manson, descubre el juego de Curtis aunque decide apoyarle. Ventura y sus secuaces asaltan la casa de Scotty y tras un brutal tiroteo en el que sale vencedor, Curtis recibe la visita de su novia que, creyéndolo Scotty, quiere matarlo. Finalmente Curtis consigue detenerla e ir hasta la sede del FBI donde entrega a todos los malhechores; aunque parecía que había sido abducido por el hampa, en realidad Roy Curtis lo había tramado todo para ofrecer las mejores credenciales para solicitar el ingreso en el FBI. Sandra vuelve a Europa no sin antes haber restituido el dinero a todos los pequeños inversores que había estafado su hermano y Curtis -ya agente del FBI- y Norma se casan.
La novela tiene un excelente primer capítulo que describe la terrible situación personal de Curtis, un auténtico perdedor que, en Nochebuena, vaga por las calles de Nueva York. Destaca también la descripción del lujoso edifico de apartamentos de soltero -bachelor- donde vivía el Vampiro y el intenso ritmo narrativo que se mantiene firme en toda la novela y que se acelera en los capítulos finales; la concentración temporal de la acción -un par de días-, ayuda a este efecto narrativo. El estilo, como siempre en Debry, certero y preciso:
Wall Street por la noche, cuando los financieros y los millares de empleados han abandonado sus despachos, es el sitio más tranquilo de Nueva York. Parece un dinosaurio adormilado.” (p.6)
Rió Sandra dolorosamente, volviendo a entrar en el despacho, donde Roy Curtis se acomodó en un sillón. En silencio, ella hizo funcionar la gramola con cambiadiscos automático. Y pieza tras pieza, la música ambientó la soledad de los dos en compañía.” (p. 93)